Para Google la lógica de trabajo es la motivación por el dinero. Tomando como prioridades las motivaciones externas (la persona hace esfuerzos por obtener una mejor remuneración o recompensa), y es compensando con la paga de buenos salarios, y las motivaciones internas (satisfacción de haber realizado correctamente su tarea, de haber logrado algo especial que la motiva a hacer esfuerzos).
Esta industria cultural Google cuenta con el compromiso de miles de voluntarios que dan su tiempo para hacer evolucionar y perfeccionar los programas de software, a través de un mecanismo basado en dos partes del tiempo de trabajo de su talento humano:
- 80% dedicado a la misión que le fue confiada y por la cual se le paga oficialmente, y
- 20% dedicado a proyectos personales.
Esta regla tiene impacto sobre la productividad, puesto que estimula a los ingenieros a trabajar más rápidamente y así poder liberar ese 20% de tiempo para su creación personal.
La regla del 80/20 estimula los contactos con la universidad, puesto que una parte de ese tiempo se emplea en trabajos que se publican en revistas académicas. Esta regla es una de las piezas maestras de la innovación de Google, porque favorece el surgimiento de ideas nuevas, y sobre todo, de productos que la empresa puede integrar después en su oferta.
El Modelo Google es muy atractivo porque aporta herramientas indispensables a todos los que desean seguir siendo competitivos en el mundo globalizado, como empresa de negocios, pero en el caso del Ministerio de Coordinación de la Política no es aplicable, debido a las grandes limitantes que existe dentro de una entidad gubernamental, primero porque no es una empresa de negocios, segundo porque es una entidad del Estado que se rige a lineamientos políticos dictados por el Gobierno Nacional, que tiene otra lógica de vida y de gestión.
En todo caso, es muy interesante conocer este modelo fascinante para todos, envidiable para muchos, porque permite flexibilidad, espacios propios para crear, pero a la vez es casi irreal para implementar en nuestras empresas ecuatorianas, porque siempre hay trabajo acumulado que evacuar inmediatamente, presiones de los Directivos por entregar determinadas tareas, entre otros factores, que limitan en un alto porcentaje la creatividad de su talento humano.





